jueves, 3 de diciembre de 2020

Acaso en invierno por Jorge Luis González Trujillo

 

en una red de líneas que se entrelazan,

en una red de líneas que se intersectan,

Ítalo Calvino

 




si decidieras mirar a través de la noche

de viaje fuera de tus costas,

transitando senderos sin huella;

te asomaras por abruptos precipicios

sin temer siquiera al arrojo,

sin ahogar quizás el suspiro de caída.

 

Allá abajo se abruma la nostalgia

en torno a un momento de silencio;

descubrirás en el vacío: el espejo,

recorriendo en sentido opuesto

tu silueta bañada de luna,

leyendo con su vista de sombra

tu rostro envuelto de preguntas.

 

Si de imprevisto el viento acicalado

reptara el risco de subida,

llevara sus palabras a tu oreja:

desciende por la fosa,

surca tu barca entre filos de angustia,

para contarte del naufragio.

¡Atrévete a bajar por las respuestas!

 

Voz gota y fuego

dicen que soy

la voz             la gota y         el fuego

voz que libera

la gota de sudor dislocada

por el fuego

voz en su enigma que perturba el espacio

por donde brotan las palabras

gota que permite a la existencia asomarse

para que otros la vean en lo escrito

fuego que escandaliza al silencio

para retumbar voces dormidas

en letras sin tinta

voz torturada cuyo grito se escucha

por siglos con rostro de hombre

gota de amargura que fenece tras caer

en fango ceniza arena de milenios

fuego de otra Gran Explosión

que aún no dispone a descubrirse

 

acaso

la voz              la gota y          el fuego

del rostro de cuyos nombres pertenecen a otro

el nuevo hombre se levanta del mar.


Tomado del libro: México Hoy, editorial la Zonámbula